martes, 19 de abril de 2016

Siento el fuego ardiendo
por dentro y por fuera.
Me miro en el espejo
y no me reconozco.
No puedo ser este humano
de carne trémula.
Vida:
tan grande e inmensa,
que no cabe dentro de mí.
Velar y orar,
escupir y maldecir.

sábado, 9 de abril de 2016

Las ánimas del terror



¿Quién es? ¿Quién va?
Ya empiezan a desfilar,
vienen ya;
¡mira que saltos dan!
Serán quizás parientes de Satanás.
Ya están aquí, en torno a la cama van,
alrevés, como acróvatas.
Terror me dan, me quieren enloquecer.
¿Qué voy a hacer?
¡Yo no lo sé!
Ya no me vuelvo a embriagar.
Al que abusa del licor
se le aparece una visión,
son elefantes en color
que espantan y dan terror.
Yo que al diablo desafié,
y que la cola le arranqué,
los paquidermos tricolor,
han hecho que pierda mi gran valor.
¡Ay que horror!
¡Déjenme en paz!
No puedo más.
Ya se van, ya se van...
Las ánimas del terror.

jueves, 7 de abril de 2016

El Monopolio del Satanismo

«Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mt 5,3)
«Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mt 5,8)

Hay un diablo en cada ser.
Un diablo en cada célula que conforma a cada uno de los seres.
Satán es la voluntad que subyace en cada forma de vida.
Voluntad de vivir.
Voluntad de cumplir con su voluntad.
Es por ello que no hay un único demonio que subyace por debajo o por encima de todos los seres. Porque para cada uno hay un demonio, su verdadera voluntad.

Quienes difamaron acerca del diablo, en realidad lo adoran.
En eso consiste el monopolio del Satanismo.
Brujos psicópatas miembros de las altas élites, millonarios biempensantes, obispos, cardenales, y demás calaña; ellos sólo rinden pleitesía a su propia voluntad. Voluntad de dominar el mundo, y convertirlo en su tablero de juego.

Ellos difamaron acerca del diablo.
Los supuestos "dueños del mundo" no desean que comprendas qué o quién es el demonio.
Nos mintieron, y siguen haciéndolo.
Quieren que creas que Satanás es la mayor representación del mal, que le temas y nunca permitas que se muestre ante ti. Pretenden hacerte creer que el Dios del que tanto hablan, es nuestro padre y protector.

Cuando Dios era vacío y oscuridad, el diablo trajo luz al universo.
Cuando el ser humano estaba vacío, el diablo le trajo la luz de la conciencia.

Dios es la paz.
La paz es no-existencia.
Satán es el conflicto.
El conflicto no es inexistencia.
Por eso Dios no es.
Y Satán está por todas partes.
La vida es conflicto.
Porque para sobrevivir, toda voluntad se enfrenta a otras voluntades.
Porque para que haya vida, la vida se ha de alimentar.
Porque la voluntad de un sólo grano de arroz no es la de ser molido, hervido, o masticado, sino germinar, convertirse en planta, y generar nuevos granos de arroz.

El fruto prohibido del conocimiento del que habla la biblia cristiana, fue seguramente un hongo o planta enteógena.
Quizá el fruto prohibido dio por resultado al <<Yo soy>>.
Quizá el fruto prohibido nos mostró una parte de la existencia incognoscible para nosotros hasta ese momento. Quizá el fruto prohibido nos permitió ver, sentir o presentir fuerzas que hoy podemos llamar espíritus, dioses y/o demonios, que quizá habitan por dentro y por fuera de nosotros de alguna manera que no llegamos a comprender.
Quizá esas fuerzas nos brindaron conocimientos, y capacidades hasta entonces desconocidas. Quizá nos obsequiaron con la risa, la imaginación, las ciencias y las artes. Y quizá, seguramente también nos brindaron las capacidades mágicas del pensamiento.

A lo largo de los siglos, y puede que milenios, algunos brujos han acumulado y conservado para sí conocimientos arcanos. Quizá la quema de brujas no fue más que el principio del monopolio de estos saberes. Infundiendo temor y confundiendo a la gente, mintiendo en torno a la magia, los enteógenos, el diablo, los espíritus; prohibiendo y/o cambiando las creencias y tradiciones paganas pre-cristianas, para imponer por la fuerza una manera de entender la espiritualidad, la sexualidad, y en definitiva la vida y la muerte. Sus descendientes siguen gobernando el mundo, gracias a estos conocimientos. Ellos adoran al diablo, porque conocen su potencial. Pero el diablo está más allá del bien y el mal, lo correcto e incorrecto, de lo moral e inmoral. No se posiciona en un bando ni en otro, y carece de ética.