Máximas y mínimas



Los libros de autoayuda no resultan de ayuda.


Si "hay que cuestionarlo todo", cuestionemos esto también.


"¡Felicidades!", se gritan como sordos los infelices.


Da gracias al ser más maligno,
ya que a su lado pareces divino.


Que los sueños nos ayuden a despertar.


Esto es, claramente, y a todas luces, oscuridad.


Las naciones más militarizadas son llamadas civilizadas.


Llámame cuando te canses de ti, soy el diablo, verás que siempre estuve ahí.


Algunos aconsejan no dar consejos.


Hacedme caso: ¡no hagáis lo que digo!


El descontrol está bien controlado.
El control está fuera de control.


Imploro el perdón de los pecadores.


De mi debilidad deviene mi poder, de mi fuerza mi debilidad.


Si conocieseis al Tengu, ya nunca querríais apartaros de él.


Según algunas religiones Dios está en el cielo,
según mi propia experiencia el demonio vive dentro de mí.


La palabra "rimbombante" es una palabra rimbombante.


"Es una frase hecha" es una frase hecha.



Cada cosa ha de estar donde le corresponde, y por ello retorna a donde le es correspondido.


Me compadezco del compasivo.


La vida me sonríe, es hora de temer lo peor.



La decencia es la peor indecencia.


Lo que no desees para los demás, no te lo hagas a ti mismo.


Los santos pueden hacerte daño, los demonios pueden sanar tus heridas.



"Nada es verdad". "Todo es mentira"... Si estas afirmaciones son ciertas, no pueden serlo. Y en la medida en que no pueden serlo, son muy ciertas.


No hay en la vida más alta aspiración que la de vivir.

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